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miércoles, 9 de marzo de 2011

Crònica Tastallengües

El pasado jueves 10 de febrero se celebró una nueva edició del Tastallengües. Este evento organizado por la Universitat de Valencia, consiste en un par de jornadas lúdicas de acogida y de intercambio lingüístico. La Cara B asistió a la primera jornada que se desarrolló en el Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC). Este espacio acogió, desde las 19 horas, una merienda-cena de hermandad en la que se formaron tándems lingüísticos con los estudiantes internacionales.  Para cerrar el acto, el grupo Tres Fan Ball realizó un concierto con música típica valenciana. A continuación os ofrecemos la crónica del evento.

                                

Por: Mariola, Elena, Mónica y Samuel.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Algunas pequeñas curiosidades de Valencia...

Valencia es pequeña pero curiosa. No es la ciudad más bonita del mundo, ni tiene una de las ocho maravillas como atracción turística, ni siquiera un estilo arquitectónico definido. Además, parece que tiene algunos “defectillos” políticos en los que no voy a meterme y la educación no es, por lo general, su huella característica. Sin embargo, y perdonen la subjetividad que me envuelve pues es mi ciudad natal, es digna de visitar, y si cabe, de conocer.

Fachada más pequeña de Europa
Valencia tiene ese olor especial a paella, horchata y buñuelos; pero aunque es eso lo más típico de la comida tradicional, fíjense que en el libro de los Guinness destacamos porque el gremio de carniceros de la ciudad ha confeccionado el chorizo más grande de todo el mundo. Nada de tonterías, si lo más grande es un embutido, lo más pequeño que tenemos con respecto a Europa es una fachada (podría ser la formación, pero como no participamos en el informe Pisa…).  Se trata de un edificio en la plaza de Lope de Vega que mide a penas un metro de ancho a pesar de constar de 5 alturas, y tiene, como no puede ser de otra manera, una ventana por cada planta. Somos detallistas por naturaleza, tanto, que la puerta yace sellada y la fachada condenada al olvido. Como tantas otras cosas…

Las Torres de Quart , puertas de la antigua muralla cristiana de la ciudad, son conocidas por todos por la verbena que solía rodearla en tiempos de Fallas ( el barrio de Blanqueríes), pero no como las torres que resistieron a los cañonazos que mandó ejecutar el general Mancey durante la Guerra de Independecia , de los que aun quedan huella y en los que anidan algunas aves exóticas que han aparecido en Valencia en las últimas décadas. De aves va la cosa, y es que nadie sabe ni de donde ni porqué han aparecido (parece ser que no quieren ser mascotas domésticas) , pero el cauce de la ciudad está tan lleno de loros que el Ayuntamiento ha abogado por su retirada, conjuntamente con la de las palomas, para garantizar una ciudad más limpia. No es por especular, pero..¿puede que este ápice de exotismo en la ciudad haya emigrado seducido por los brillos de las luces de nuestros semáforos? Valencia es la ciudad con más semáforos por habitante, uno por cada 750 ciudadanos, ya que dispone del mayor número de intersecciones reguladas. Hasta Madrid (uno por cada 2.700) , Barcelona (uno por cada 2000) y Bilbao (uno por cada 198) se nos quedan a la cola… para que luego digan. Y es que se escucha a veces que en la mayoría de cosas estamos atrasados, pero parece que los jóvenes somos gente muy informada, de hecho, según datos publicados en el 20 minutos, casi el 80% de nosotros sabemos cuánto vale un gramo de cocaína. Pero aunque en Valencia pasen cosas como esta, o como el XéqueXéque digno de eurovisión o las peleas entre vecinas a la altura de un reportaje de cuatro, sigue siendo una ciudad preciosa, de pequeños encantos, tradiciones… ¿Dónde sino se celebraría un tribunal patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, con reunión cada jueves en la Plaza de la Virgen al son de las campanas del Miguelete y al grito de: “denunciats de la sèquia de…” que cuida más de la lengua valenciana que la propia política lingüística? Ojo, y con capacidad sancionadora desde tiempos inmemorables. Y es que a los valencianos nos va mucho todo eso de salvaguardar nuestro patrimonio y nuestras costumbres, de hecho, parece que en unos años  habrá desaparecido el antiguo barrio marinero de Valencia, ese Cabañal tan conservado...

Menos mal que nuestra histórica pequeña Venecia quedará intacta. Una zona residencial bonita sin duda, con fachadas de tonos pastel y pequeñas lanchas amarradas en el canal que se adentra hacia las viviendas, niños jugando, volando cometas, parejas declarando su amor… ¿Conocerán la Albufera? Mucho menos valenciana por supuesto y menos tradicional… Sólo un área natural con un pequeño lago de agua dulce que los árabes denominaron Espejo del Sol y en el que Blasco Ibáñez ambientó su novela Cañas y Barro. Contaba con 30.000 hectáreas en la época de los romanos pero gracias a la maravillosa mano del hombre, ahora cuenta con 2.800 y algunas especies en peligro de extinción. Y sin embargo, es un lugar donde no sólo son bonitos los amaneceres o atardeceres, sino donde hasta los crepúsculos invitan a quedarse parado durante horas, observando. La esencia de Valencia no se resiste, perdurará y perdurará aunque parece que intentamos evitarlo. 
 
Y es que toda una ciudad está llena de particularidades, buenas y malas como en todos lados, algunas que merecen preservarse y otras que son transitorias, locuras de un gobierno u otro, de una juventud alocada o de una vejez olvidada…Y Valencia, como cualquier otra, es única e inimitable. No podemos dejar que deje de serlo.                                                                                                               
Mónica García


sábado, 27 de noviembre de 2010

II Congreso de Comunicación Digital en la Comunidad Valenciana

¿Que cambio implica Internet en el periodismo?, ¿La crisis de este sector es culpa de la digitalización?, ¿Cómo afecta esto a las industrias culturales? ¿Internet es lo que hacía falta para el cambio de formas? ¿Es el incentivo para crear nuevos proyectos?

asistentes al congreso
En un ambiente de compañerismo, entre colegas, y con la cercanía del directo, los ponentes pusieron ayer más que su entusiasmo para responder a preguntas como estas en el que fuera el II Congreso de Comunicación Digital en la Comunidad Valenciana. Congreso que contó con una audiencia bastante alta.

Bajo la voz de la experiencia nos dieron su mirada más crítica sobre lo que Internet está significando en dicho ámbito. Internet hace de la actualidad un contexto más interactivo, donde ya no sólo es el lenguaje demagógico de las encuestas lo que nos muestra la opinión del ciudadano, y en parte gracias a esto, a los diferentes comentarios que los usuarios hacen en red, detectamos el primer problema; la falta de cultura democrática, la poca autocrítica y el vacío argumentativo, posiblemente primer paso para poder empezar a solucionar algo, defendía en la segunda mesa Carlos Ruiz, doctor en ciencias de la información y especialista en ética de la información.

Por otra parte, temas como el de la rentabilidad económica fueron de los más comentados. ¿Cómo afecta la situación a las industrias culturales? En palabras de Enrique Bordería, crítico cinematográfico “esto supone para el cine uno de los más grandes desafíos, Internet cambia el cine como ocio y como negocio” a grandes rasgos se defendía que, a parte de la piratería, la digitalización no tiene que porqué hacer daño pues también se crea con ello una pluralidad de fuentes de ingresos y gran posibilidad de expansión.

segunda mesa, de izquierda a derecha: José Luís Obrador,
Pep campabadal, Guillermo López, Pepe Cervera y Carlos Ruíz.
Como todo lo nuevo, es un contexto que asusta porque no hemos aprendido aún a manejarlo, y menos mal. Pero quizás esta nueva revolución digital es lo que necesitábamos para reinventarnos, comentaban. Como citaba el paleontólogo Pepe Cervera, ponente en la segunda mesa y una de las personas más relevantes en la materia, “hay que volver a tomar conciencia de la actualidad, crear nuevos productos, productos interesante y dejar atrás las caducas estructuras desdibujadas que significaban a día de hoy el periodismo común, un periodismo cada vez menos subversivo, poco útil y muy mercenario. Desafiar los límites impuestos es la solución.”


Elena Plaza Balseiro

lunes, 1 de noviembre de 2010

Sobre ruedas…

Hace algo más de un mes que valencia se llenó de bicicletas alquilables. Este nuevo servicio de préstamo es conocido como 'Valenbisi'. La idea del proyecto es el fomentar el transporte urbano individualizado, para beneficiar al medio ambiente (usando menos el coche), a la vez que el usuario mejora su salud al aumentar su actividad física diaria. Una de las ventajas de estas bicicletas, es que están en funcionamiento las 24 horas y los 365 días del año.

    Ya hay disponibles alrededor de 1.500 bicicletas, repartidas 150 estaciones base. La idea es que el servicio se vaya ampliando a toda la ciudad, hasta llegar a un total de 2.750 bicicletas 275 estaciones.

Vídeo promocional:



¿Cómo funciona el servicio?

     Si queremos alquilar una bicicleta es necesario abonarse previamente. El precio, en realidad, es testimonial y es muy asequible para cualquier ciudadano si se hace un buen uso del servicio. El anual cuesta 18 euros, mientras que el semanal asciende a 10.

     Los usuarios que utilicen correctamente el servicio los 18 euros serán el único desembolso que realizarán durante el año. Cada vez que un cliente saque una bicicleta, tendrá 30 minutos gratuitos para devolverla a cualquier otra de las estaciones. Sin embargo, si se excede este tiempo, las dos horas siguientes se pagarán a 50 céntimos cada intervalo de 30 minutos. Si el usuario se excede en más de 2 horas, tendrá que pagar mucho más ya que las tarifas suben exponencialmente con tal de garantizar la rotación de bicicletas. Porque el número de bicicletas por parada es limitado (depende de la cantidad de soportes guarda bicis que haya instalados). Normalmente habrá un total de diez, aunque esta cifra podría incrementarse en función de la demanda. Por ejemplo en zonas estudiantiles como tarongers o la parada de filología sobrepasan este número.

     Para evitar desajustes, la empresa concesionaria del servicio, JCDecaux, trasladará las bicicletas de unas paradas a otras. Cosa que es necesaria y que se nota sobre todo en las zonas cercanas a las universidades, ya que durante el día están llenas de bicis, y durante la noche están vacías (los estudiantes se la llevan a la parada cercana a su casa).

     Si queremos hacer uso de una bicicleta, basta con ir a cualquiera de las paradas operativas y aproximar al Terminal de Acceso al servicio, la tarjeta de e introducir el código PIN para retirar la bicicleta elegida. Por seguridad, desde el terminal hasta el punto de anclaje de la bicicleta, el usuario dispone de sesenta segundos de tiempo para retirar la bicicleta. Una vez finalizado el trayecto, sólo es necesario aproximar la bicicleta hasta el punto de anclaje disponible. Para facilitar a los usuarios que puedan verificar que su bicicleta quede bien fijada en el punto de anclaje, el sistema emitirá una señal sonora una vez realizado el anclaje de la bici, que nos indicará que se ha devuelto correctamente.

Ventajas del proyecto:

     El proyecto es genial, ya que da un servicio muy económico al ciudadano. Dieciocho euros al año no son casi nada, sale más barato que comprarte una bici y arriesgarte a que te la roben. Aquí coges la bici la aparcas y te olvidas. Además, para nosotros los estudiantes, nos viene muy bien, contamos con muchas paradas cerca de las facultades y de las zonas de residencia.

    Pero los principales beneficios son para el propio usuario, ya que garantiza que el consumo calórico mínimo aumente al incrementar el la cantidad de actividad física diaria. En vez de ir al trabajo o a la facultad en coche al ir en bici se hace ejercicio a la vez que contribuimos a mejorar la calidad del medio ambiente en el que vivimos al reducir las emisiones de CO2.

    Personalmente estoy entusiasmado con la respuesta que se está dando en la ciudad, creo que el proyecto ya es un éxito rotundo. Ahora falta incrementar cada vez más el número de bicicletas y de paradas. También es necesario que los ciudadanos respeten el material y que no hayan vándalos ociosos que se dediquen a estropear las bicis o las paradas. A pesar de los inconvenientes de los que voy a hablar a continuación, creo en este proyecto y lo considero de gran beneficio para la salud del ciudadano y de la propia ciudad.

Inconvenientes:

     ¡Aleluya! Al fin Valencia cuenta con un servicio de bicicletas idóneo para una ciudad tan plana como la nuestra. Para mí es el mejor proyecto que ha iniciado Rita Barberá durante todas sus legislaturas. No obstante, el proyecto llega tarde. Ciudades como Barcelona o Castellón llevan disfrutando de un servicio similar desde hace años, y nos quedamos cortos con la comparación si miramos hacia otras ciudades europeas, pero como dice el refrán: “Más vale tarde que nunca”.

      Un pequeño inconveniente -pero no por ello menos molesto- es el de no encontrar una bicicleta en tu parada más cercana o el no poder dejarla en la que querías por que está llena. Estos problemas se solucionarán realizando estudios de mercado y ampliando el número de bicis en las paradas más atizadas.

      Los principales inconvenientes que le encuentro, son que a pesar de que las características morfológicas de la ciudad favorecen el uso de la bicicleta, Valencia no cuenta con una red de carriles bicis seguros extendida. Es necesario ampliar todavía más el número de carriles que hoy en día es escaso. Debido a esto, la mayoría de usuarios utilizan la acera para circular, yo les entiendo, tienen menos probabilidades de ser atropellados por las aceras que por las calles… esto está provocando algunas de las quejas de peatones.

     Pero mira tú por donde, al ayuntamiento se le ha ocurrido empezar a multar a todos aquellos que vayan circulando en bici por la acera (de eso me advirtió un policía local a mí la semana pasada). En este mes que entra, un ciclista podrá ser multado con una cantidad de unos 200 euros aproximadamente. Mira tú que casualidad, justamente cuando se ha incrementado en gran número la cantidad de usuarios de la bicicleta, se empieza a multar (usuarios que como ya he dicho circulan en mayoría por la acera). Por lo que si jugamos a ser abogados del diablo, podríamos pensar que la creación de este servicio en realidad busca el incrementar la recaudación en multas para el ayuntamiento. Pero bueno, ¿cómo vamos a ser tan malos como para pensar que Rita haría una cosa así? Tiempo al tiempo… pero de momento, sobre ruedas…

Por: Samuel López Carril.